Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Lo que durante el día es una metrópolis ajetreada y a menudo gris por el clima, por la noche se transforma en una https://mariahynll909190.angelinsblog.com/39052334/flirtear-en-bogotá-el-ritual-de-la-vida-nocturna